lunes, 10 de mayo de 2010

Origen de los Géneros

Francisca Feuerhake L.
Pontificia Universidad Católica de Chile
Licenciatura en Letras Hispánicas
Introducción a la Literatura
Profesor Wolfgang Bongers
07/Abril/2009

Síntesis del texto “El origen de los géneros” de Tzvetan Todorov

El autor comienza a desarrollar el tema, tomando como punto de inicio los postulados de Maurice Blanchot, los cuales intentan defender la idea de que ya no existen géneros literarios, y que todo libro, ya no perteneciente a ninguna clasificación, encontraría su lugar dentro de la literatura únicamente, la que le daría la calidad de libro.
Todorov, sin embargo, repara en un punto importante dentro de la tesis de Blanchot, y es que considera que se le está dando muchísima importancia al ahora, a la contingencia de la interpretación de la historia, y apoya su punto de vista con la afirmación de que “no son “los” géneros los que han desaparecido, sino los géneros- del- pasado, y han sido reemplazados por otros” (Todorov, p.33). Para explicar esto de manera más clara, el autor establece una dicotomía entre ley y trasgresión, la cual funcionaría de la siguiente manera: no existe ley si no existe trasgresión, o, también “la trasgresión, para existir, necesita una ley” (Todorov, 33). La existencia de esta dicotomía lleva inmediatamente a concluir, que puede que esas mismas excepciones que se van haciendo dentro de los géneros literarios del pasado, den paso al nacimiento de géneros nuevos. Luego, podría responderse la pregunta: ¿de dónde vienen los géneros? “Un nuevo género es siempre la transformación de uno o varios géneros antiguos, por inversión, por desplazamiento o por combinación.” (Todorov, p. 34).
Una vez con la respuesta explícita en el texto, Todorov invita a seguir cuestionándonos aún más precisa, profunda y específicamente: ¿cómo es que se produce el paso de un género a otro? Pero, primero: ¿qué es un género?
Un género es una clase de texto. ¿Pero, qué es un texto? Es un conjunto de enunciados, que incluyen un tiempo, un lugar, alguien que enuncie y un receptor. Esto constituye a un acto de habla, por tanto, el texto (el discurso), es siempre un acto de habla. Por otro lado, habrá que definir clase: grupo en el cual irían a parar algunos textos que tengan alguna propiedad común.
Ahora, para poder explicar cómo es que unos géneros se transforman en otros, es importante tener en cuenta la definición de que los textos son actos de habla. Algunos actos de habla podrían identificarse con algunos géneros literarios, como por ejemplo: rezar (acto de habla), coincide con la plegaria, que es un género. Hay relaciones más complejas, en las que el género procede de un acto de lenguaje más simple, como sería el caso del acto de narrar y el género de la novela, y situaciones en las que el género no proviene de un acto de habla (por ejemplo el soneto, que es un género y no proviene del acto de habla “sonetear”, ya que no existe).
Ahora sabemos que no todos los actos de habla se pueden transformar en géneros, pero, ¿por qué no? No lo hacen, porque una sociedad escoge, recopila y “reglamenta” o codifica los actos de habla que son más apropiados a su ideología. Es por eso que la epopeya, por ejemplo, fue posible en una época y la novela, hoy en día. Se puede decir, entonces, que un género es “la codificación históricamente constatada de propiedades discursivas.” (Todorov, p. 39).
Más adelante en el texto, Todorov hace una introducción a intentar explicarse en detalle, por medio de ejemplificaciones, cuáles son estas transformaciones que hacen del acto de habla, un género, y las clasifica en internas y externas. Las internas son las que se producen dentro del acto de habla mismo. Se podría decir que estas son transformaciones que tienen más que ver con el contenido mismo de lo que se está narrando. En las externas, sucede que un primer acto de habla se inserta dentro de uno segundo, por ejemplo, en el caso del género literario procedente de “invitar”, (perteneciente a la cultura de los Lubas, habitantes del Zaire). En un relato escrito en versos podemos ver cómo el acto de habla “invitar” pasa a formar parte de otro acto de habla, por decirlo así, “más amplio”, que sería el de relatar: se relata (acto de habla “x”) una invitación (acto de habla “y”).
A modo de conclusión, Todorov señala con toda seguridad que es inconcebible la idea de un lenguaje escrito sin una relación con el habla. “No existe un abismo entre la literatura y lo que no lo es, los géneros literarios tienen su origen, lisa y llanamente, en el discurso humano”. (Todorov, p.48)

Referencia:
Todorov, Tzvetan, "El origen de los géneros", en Garrido Gallardo, Miguel A. (Edit), Teoría de los géneros literarios, Madrid, Arco/Libros, 1988.

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